Apolo y Dafne

La leyenda de Apolo y Dafne fue otra de las narraciones incluida en Las Metamorfosis de Ovidio y es una de las historias de amor, o de desamor, más celebres de la historia. Ya conocemos al dios Apolo, hijo de Zeus y Leto y hermano de Artemisa. Tras su padre, era el dios más poderoso del Olimpo. Está considerado el dios del Sol, el que todo lo ve, el dios de los cielos y de la luz, pero además era el dios de la música y la poesía, por eso es común verlo representado con una lira en sus manos. Dafne era una ninfa de los árboles, hija de Ladón y de Gea, y estaba dotada de una gran belleza. Tenía muchos pretendientes, pero ella quería vivir libre en la naturaleza y dedicarse a la caza.

Apolo y Dafne. Albani

La leyenda comienza cuando Apolo u Eros se encontraban persiguiendo la serpiente Pitón para darle muerte y liberar así a los habitantes de Delfos de su amenaza. Muy hábil en el uso del arco y las flechas, Apolo da muerte a la serpiente y  se muestra exultante de alegría por su hazaña. Su arrogancia le lleva a burlarse de Eros, lo que irrita al joven dios.  Eros decide vengarse de Apolo y para ello le dispara una flecha de oro, que causaba un amor inmediato a quien hiriere. Luego lanza otra flecha, esta vez de plomo, que causa rechazo e indiferencia, que le da a la ninfa Dafne. Cuando Apolo ve a Dafne se enamora al instante de ella  y acude a presentarse ante ella y declararle su amor, pero Dafne le rechaza y huye. Apolo emprende rápida carrera tras ella intentando tranquilizarla y declarándole su amor,  pero ella corre lo más rápido que puede. Dafne ve como Apolo se acerca a ella y es consciente que es más rápido que ella y que terminará alcanzándola. Entonces invoca a su madre Tierra, Gea, y le pide ayuda. Se abre un hoyo bajo sus pies y Dafne se queda en él, mientras su cuerpo empieza a convertirse en una corteza, sus brazos en ramas, sus pies en raíces y su cabello en hojas. Cuando llega Apolo junto a ella, se queda apesadumbrado por lo que ve y en que se ha convertido su amada. Se abraza entonces al árbol jurándole amor eterno y coge unas hojas del árbol y se las coloca en su cabeza como una corona. Así nació el árbol de laurel con sus hojas siempre verdes que coronan la cabeza de reyes y príncipes.

Apolo persiguiendo a Dafne. Theodoor Van Thulden

Theodoor Van Thulden fue un alumno aventajado de Rubens, lo que es fácil apreciar en su obra. Algo que se ve en su obra Apolo persiguiendo a Dafne, en el que se representa el momento en el que Apolo casi alcanza a Dafne. Idéntica escena nos define el pintor italiano Fancesco Albani, que se caracteriza por su lirismo y colores vivos, muy diferentes a los de Van Theulen.