El rapto de Europa

 

El rapto de Europa. Tiziano

El arte ha descrito el mito de El rapto de Europa en un gran número de obras, tanto en la pintura como en la escultura, siendo muchos los artistas que han dado su visión particular sobre un mito que aparece en la obra La Metamorfosis.

El rapto de Europa. Rembrant

El mito cuenta la historia de Europa, princesa fenicia hija de Agenor y Telefasa, la cual jugaba en un prado junto a otras jóvenes junto a los espléndidos toros del padre de la princesa. Fue entonces cuando el dios Zeus la divisó y quedó maravillado por su belleza, por lo que decidió seducirla. Temiendo que le rechazara si se presentaba en forma de dios, se transformó en un hermoso toro blanco que se mezcló entre el resto de toros.

El rapto de Europa. Simón Vouet. Museo Thyssen.

Aquel hermoso toro llamó la atención de todas las jóvenes cuando este se acercó hasta ellas y se tumbó sobre el prado mansamente. Al principio, la joven princesa se asustó, pero luego el aspecto del toro le dio la suficiente confianza como para acercarse a él y acariciar el lomo al maravilloso animal. Este se dejó hacer mientras la joven le colocó una corona de flores entre sus astas. Por fin, la joven decide montarse en el toro. Es entonces cuando Zeus se levanta y empieza a correr a toda prisa hacia el mar. Europa, asustada y sorprendida, gritaba y se aferraba con fuerza a los curvados cuernos, pero Zeus no se detuvo, se adentró en la olas y se alejó de tierra, hasta llegar a Creta. Allí, Zeus adquirió de nuevo forma de hombre y poseyó a Europa junto a la Fuente de Gortina, bajo un platanero que aún hoy, y desde entonces, sus hojas siempre permanecen verdes. De esta unión nacieron tres hijos: Minos, Sarpedón y Radamantis.

El rapto de Europa. Tiziano. Museo del Prado

Pero Zeus tenía que regresar al monte Olimpo, lugar reservado solo a los dioses y no podía quedarse con su bella Europa, por lo que para recompensarla le da tres regalos. El primero es Talo, un autómata gigante que era de bronce y cuidaba las costas de Creta contra los desembarcos extranjeros. El gigante daba tres vueltas cada día a la isla e impedía la entrada a los extranjeros, destruyendo sus barcos y evitando la salida a los habitantes que no tenían el permiso del rey. Otro regalo fue un perro que nunca fallaba en la cacería y siempre lograba atrapar a sus presas. Por último, le entregó una jabalina que siempre acertaba en el blanco elegido. Además concertó su matrimonio con el Rey de Creta, Asterión, el cual adoptó a los vástagos de Zeus como suyos.

El rpto de Europa. Francisco de Goya. Colección particular.

La leyenda además que el padre de Europa, desesperado, caminó y caminó por todos los caminos llamando a su hija: – ¡Europa!, ¡Europa!- sin hallar nunca contestación. Y que los habitantes de esos otros lugares por los que iba pasando terminaron llamando así al continente.

Rapto de Europa. Martín de Vos. Museo Bellas Artes de Bilbao

Cuando Europa murió le fueron concedidos los honores divinos y el toro que había sido la forma en que Zeus había amado a Europa fue convertido en constelación e incluido en los signos del zodíaco como el signo Tauro.

Rapto de Europa. Nicolás Coypel. Museo de Phidadelphia

Como decíamos al principio, este tema mitológico ha sido tratado por importantes artistas. Todos ellos describen el momento en el que Zeus rapta a Europa y se lanza al mar con destino a Creta. Así, por ejemplo, en el cuadro de Rembrandt, Europa se agarra aterrorizada al toro y mira hacia sus compañeras, que que contemplan la escena desde la orilla impotentes por no poder evitarlo.  Lo que más llama la atención de la obra es la forma en que Rembrandt ha pintado la luz, con el cielo nuboso y un pequeño claro por el que pasan los rayos de sol y que ilumina directamente al toro, a Europa y a sus amigas. Tiziano pintó el rapto de Europa dentro de la serie de cuadros mitológicos encargados por Felipe II para El Escorial. La violencia del rapto ha sido pintada en una postura forzada. Los amorcillos que acompañan a Zeus y  las telas al viento que permiten contemplar parte del cuerpo de la muchacha dan una sensación de  movimiento. Un cuadro similar a este fue copiado por Rubens al quedar impresionado por la pintura. Nocilás Coypel da un toque rococó a su pintura. El toro blanco lleva sobre su lomo a Eurpra, quien agarrada a su ast, mira hacia arriba. Encima de ella, Céfiro les impulsa con su soplo, mientras cupidos y otras divinidades contemplan el paso de ambos. En primer plano vemos a un tritó haciendo sonar su caracola.Vemos también en una carroza en forma de concha marina al dios Poseidón, que señala con su dedo al toro. El pintor Martín de Vos demuestra su tradición flamenca en su cuadro, especialmente en el cuerpo de Europa. El cuadro de Simón Vouet muestra el momento anterior a la huida, cuando Europa ha colocado las flores en la cabeza del toro y, sentada sobre su lomo, una de sus amigas la adorna con una guirnalda en su hombro. Vouet juega magistralmente con el color de las túnicas y en los vestidos de las figuras, con el azul, amarillo y rojo, combinados perfectamente, en contraste con la blancura del tiro.  La nota lujuriosa la protagoniza el toro, representado con una mirada llena de lascivia. Finalmente, la versión del tema fue pintada también por Francisco de Goya, quien tituló el cuadro La Violación de Europa. Se trata de un cuadro pintado en 1772 y nos muestra el secuestro de Europa con un gran dramatismo. Incluso el toro aparece pintado de negro, acentuando el dramatismo de la escena.

 

 

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