Ibiza

Foto: J.A. Padilla

De Ibiza capital dicen que es una ciudad fascinante tanto de día como de noche. Ubicada en el sur de la isla, Ibiza es conocida especialmente por su animado  ambiente, tanto diurno con  sus noches interminables, pero también como una vida diurna más orientada al turismo y el encuentro con la ciudad.

Foto: J.A.Padilla

Podemos empezar con la visita a la llamada Dalt Vila, rodeada por una muralla construida n el siglo XVI y que se ubica en la parte alta. La muralla se construyó para proteger la ciudad de los piratas y de los otomanos. Sus empinadas calles nos permite visitar tranquilamente las pequeñas casas encaladas que componen esta zona de Ibiza, casas que se arraciman hasta llegar la punto más alto, desde donde podemos contemplar unas vistas excepcionales de la ciudad y de su puerto, además de unas extraordinarias puestas de sol.

Foto: J.A. Padilla

Es precisamente en la parte más alta donde encontramos la Catedral de la Virgen de las Nieves, construcción del siglo XIII, perfectamente visible desde el puerto y que compone la estampa típica de Ibiza. Antes, habremos atravesado la Plaza de la Vila, en la parte baja, los baluartes de la muralla y la Iglesia de Santo Domingo, del siglo XVI, junto con el Ayuntamiento, ubicado en un antiguo Convento Dominico.

Foto: J.A. Padilla

Durante el día, la hermosa luz nos permite disfrutar de unas vistas excepcionales y la activa vida de estas calles, mientras que por la noche la paz y el silencio se adueñan de todo, al contrario del resto de Ibiza.

Foto: J.A. Padilla

La ciudad antigua consta de siete baluartes y un revellín unidos por cortinas de murallas. El conjunto tiene forma de heptágono irregular. Los muros de la antigua fortificación medieval, sirven de contramuralla. El acceso a Dalt Vila se realiza por las cuatro entradas de que consta el recinto amurallado La principal es el Portal de les Taules, o las Tablas, junto al Mercat Vell, o Mercado Viejo, al que se llega desde la llamada. calle de la Farmacia. Una rampa de piedra nos lleva al Portal, presidida por el escudo de armas de Felipe II y franqueado por dos estatuas romanas.

Portal de Les Taules. Foto: J.A. Padilla

Pasados los arcos, a la derecha nos encontramos con la plaza de la Villa, muy animada con los numerosos comercios de artículos típicos ibicencos y varias terrazas de bares y restaurantes.

Foto: J.A. Padilla

En un nivel superior y sobre el baluarte de Sant Joan se encuentra el Museo de Arte Contemporáneo, ubicado en la antigua sala de armas del siglo XVIII y donde fueron prisioneros los franceses en la Guerra de la Independencia.

La Torreta. Foto: J.A. Padilla

Hacia la izquierda, y siguiendo subiendo, nos encontramos con una estatua del poeta y escritor ibicenco Isidor Macabich. Frente a él se encuentra el baluarte de Santa Lucía y el barrio de la Marina, Sa Penya y el puerto. Un poco más adelante nos encontramos con Sant Domingo, el edificio con sus cúpulas de tejas de estilo levantino, construido entre los siglos XVI y XVIII, que alberga en una de sus capillas al Cristo del Cementerio, hoy en día una reproducción, pues la original se destruyó en la Guerra Civil, imagen muy querida en la isla.

Foto: J.A. Padilla

Ahí nos encontramos con el Ayuntamiento, que antiguamente fue un convento y más tarde una prisión.

Foto: J.A. Padilla

Desde aquí, desde la balaustrada de la plaza de Espanya podemos contemplar todo el puerto de Ibiza y con días claros, allá al fondo, la silueta de la isla de Formentera. Desde allí podemos adentrarnos entre las callejuelas y seguir ascendiendo hacia la parte alta. Bien andando por la empinada calle Santa María primero y luego por la calle Mayor, o bien desde un pasadizo que llega directamente a al castillo y a la catedral de Santa María.

Foto: J.A. Padilla

En el siglo XIV se levanta la torre del campanario y cinco ábsides, con sus cinco capillas. Posteriormente, durante los siglos XVI y XVIII se fueron añadiendo capillas laterales y se amplió la nave central.

Catedral. Foto: J.A. Padilla

En las inmediaciones de la catedral, no hay que perderse la antigua Universidad, hoy Museo Arqueológico, el Museo Diocesano, la Casa de la Curia o el Palacio Episcopal.  El castillo está restaurándose. La torre del Homenaje posiblemente sea de origen musulmán. En el interior la pieza más interesante es una sala del siglo XVI con bóvedas de crucería.

Ibiza, mucho más que sol y fiesta. Podemos encontrar un gran patrimonio histórico entre su recinto amurallado:   murallas centenarias, edificios monumentales y, además, los mejores miradores sobre el Mediterráneo.

Puerto. Foto: J.A. Padilla

 

Anuncios