Mogarraz

Plaza Mayor. Foto: J.A. Padilla

 

Mogarraz es una pequeña villa situada en el corazón de la comarca de Las Batuecas, en pleno Parque Natural de la Sierra de Francia, al sur de Salamanca capital y a apenas 10 kilómetros de La Alberca, con quien comparte muchas características urbanas y demográficas.

Calle Miguel Ángel Maíllo. Foto: J.A. Padilla

Mogarraz ha conservado su entramado urbano y su arquitectura serrana a lo largo del tiempo con escasos cambios y sigue siendo aquella villa medieval construida y repoblada en el siglo XI por franceses súbditos del conde de Borgoña, quien se casó con la reina doña Urraca. De aquel origen francés procede el nombre de la sierra y del río que atraviesa la comarca.

Foto: J.A. Padilla

El tiempo se detiene cuando paseamos entre sus estrechas y sombrías calles y sus características casas, en cuyos dinteles se puede leer la fecha de la construcción y de la vivienda y sus símbolos religiosos que protegen a los que viven en ellas.

Foto: J.A.Padilla

Al igual que en la vecina La Alberca y otros pueblos de alrededor, Mogarraz posee una trama urbana vertebrada a partir de la calle principal, llamada en este caso Miguel Ángel Maillo, que se inicia, o termina, según se mire, en la Plaza Mayor, en la parte baja, y termina, o se inicia según se mire, en la carreta que la rodea, en la parte alta. En ella, y en las otras calles de la villa, observamos sus casas serranas con típicos entramados de madera, piedra y adobe, algunas de hasta cuatro pisos de altura.

Foto: J.A. Padilla

No cabe duda que una vez que entramos en la villa quedamos sorprendidos por una circunstancia que diferencia a Mogarraz de otros pueblos. Algo insólito y que no se conoce en ningún otro pueblo. En las fachadas de las casas aparecen colgados los retratos de aquellos que han vivido, o que aún viven hoy en día, en ellas. Estos retratos pueden hacer sentir al visitante como vigilado, pero cuando se lleva un tiempo caminando entre ellos, sobre todo, se estudian sus rostros, se comprende que en las miradas de los retratos no existe tal circunstancia. Son miradas de aquellos que han labrado la historia de este pueblo en el último medio siglo.

Foto: J.A. Padilla

La historia de estos retratos parte de finales de los años 60, cuando un vecino de la villa, Alejandro Martín Criado, retrató a todos los vecinos del pueblo para hacer su DNI. Más tarde, en 2008 el artista local Florencio Maíllo recuperó el archivo fotográfico de esas fotos y propuso una idea aceptada por todos: colocarlas por las calles de Mogarraz.sobre las viviendas de cada uno de ellos. Fueron 388 fotos de lo que se suponía era una exposición temporal, pero cuyo éxito la han convertido en permanente. No es difícil encontrarse a algún vecino sentado en la puerta de su casa, cuyo retrato de joven se encuentra sobre él. Las fotos enriquecen las fachadas de las casas y no ocultan la belleza de las mismas. Pero, además, Mogarráz posee varios monumentos dignos de mención.

Iglesia Ntra. Sra. de las Nieves y Torre del Campanario. Foto: J.A. Padilla

El principal, es la iglesia de Nuestra Señora de las Nieves, un templo de una sola nave, con crucero, cúpula y pórtico al norte. Junto a ella se encuentra la Torre del Campanario, construida a principios del siglo XVII, separada de la iglesia, al ser utilizada como torre defensiva. Está construida en sillería de granito, con dos cuerpos lisos sin decoración y un tercer cuerpo con doble ventanal en cada lado que alberga las campanas. Está rematada con bolas herrerianas. Tanto la fachada de la iglesia como la propia torre se encuentra profusamente decorada con fotografías de sus moradores, al parecer puestas aquí por ser vecinos que emigraron tras hacerse las fotografías. Ambos monumentos, la iglesia y la torre se encuentran junto a la Plaza Mayor.

Ermita del Humilladero y Cruz de los Judíos. Foto: J.A. Padilla

A la entrada de la villa se encuentra la Ermita del Humilladero, del siglo XIII, tras la cual se encuentra la Fuente del Humilladero, que recoge el agua en una pila bautismal.

Fuente del Humilladero. Foto: J.A. Padilla

La fuente del Humilladero no es la única que encontramos en Magarraz. Hasta 14 fuentes existen en la villa. Una de ellas es la de Cabo la Aldea, que, según reza una inscripción, data de 1672, situada en la calle principal.

Fuente Cabo la Aldea. Foto: J.A. Padilla

Frente a la ermita se encuentra la Cruz de los Judíos, un crucero de piedra del siglo XVII, donde se observa un capitel ornamentado con calaveras.

Cruz de los Judíos. Foto: J.A. Padilla

A la entrada del pueblo se encuentra el Calvario, un conjunto de cruces de granito de finales del siglo XVII.

Calvario. Foto: J.A. Padilla

La Plaza Mayor de Mogarraz sigue la tradición de otras plazas de la comarca. Situada en cuesta, es porticada y semiesférica y las fachadas de las casas tienen entramados de madera, rellenas de mampostería y símbolos a descubrir en la piedra, así como las balconadas típicas de madera. Llama la atención la gran altura de las casas, algunas de cuatro pisos. En la plaza aún se celebran corridas de toros en las fiestas.

Plaza Mayor. Foto: J.A. Padilla

Dicen de Mogarraz que es uno de los pueblos más bonito de España. Así reza un llamativo cartel situado en el centro del pueblo. No es ninguna exageración, sino un hecho que podemos comprobar nosotros mismos mientras paseamos entre sus calles. Eso sí, para ello deberemos encontrar aparcamiento. Todo un reto aquí porque los existentes están reservados para los clientes de restaurantes o de las chacinerías. Algo que no merece comentario alguno.

Plazuela del Camarín. Foto: J.A. Padilla
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