Alquézar

Panorámica de Alquezar. Foto: J.A. Padilla

Situada en el Somontano oscense, a 48 kms. de la ciudad de Huesca, se enclava la villa de Alquézar. Encaramada a 660 mts de altitud sobre una de las sierras paralelas al Pirineo,  el pueblo se integra perfectamente en un impresionante paisaje de calizas modelado por el rio Vero, que ha creado a lo largo del tiempo un cañón  increíble para la práctica del barranquismo, acantilados impresionantes, cuevas de arte rupestre.

En su parte más alta se encuentra su majestuosa Colegiata, declarada Monumento Nacional en 1.931 y para llegar a ella deberemos atravesar su magnífica arquitectura y el trazado medieval de su casco urbano, declarado Conjunto Histórico Artistico desde 1982.

El Portalón. Foto: J.A. Padilla

El topónimo árabe “Alquézar” (al-Qasr) significa fortaleza, y hace clara alusión a su origen militar. Es un pueblo surgido a la sombra de un castillo, poblando la falda de la montaña. Fue una de las principales fortalezas de la Barbitania, protegiendo el acceso a Barbastro. Según los cronistas musulmanes, perteneció primero a los Banu Jalaf y sería conquistada en el 893 por Ismail ibn Muza, de los Banu Qasi de Zaragoza, y tomada más tarde por al-Tawil.

Foto: J. A. Padilla

En 938, Abd al-Rahman III nombró a su hijo Yahia gobernador de Barbastro y Alquézar. Ibn Rasid levantó a comienzos del siglo IX esta fortaleza como enclave defensivo frente a los núcleos de resistencia pirenaicos cristianos, lo que no evitó que en 1067 fuera conquistada por Sancho Ramírez (hijo de Ramiro I) y convertida en fortaleza cristiana, la llamada “Castrum Alqueçaris. En 1099, se consagró como capilla real la iglesia de Santa María.

Alquézar han mantenido a lo largo del tiempo su trazado y su tradición. Colegiata y villa se encuentran sobre el cañón del río Vero. Entre sus estrechas callejuelas contemplamos el más puro medievo: el Portalón gótico da acceso a la villa y pronto llegaremos a su diminuta y recoleta Plaza Mayor. Desde aquí podemos optar por dos caminos: el de la subida a la colegiata; o el de la bajada hacia el río Vero.

Plaza Mayor. Foto: J.A. Padilla